Cuando restan horas para iniciar el rumbón infantil, preludio de la fiesta de mayores, los pequeños repasan pasos y coreografías, ajustan sus vestuarios y disfraces, y, sobre todo, en el corazón brotan las emociones al volver sentirse protagonistas de una tradición que tiene en Santiago de Cuba varios años de antigüedad: el carnaval santiaguero.

Si los famosos carnavales de Santiago de Cuba son tan reconocidos deben su notoriedad, en parte, al gran arraigo popular que tienen, que se sustenta en el traspaso de las tradiciones de una generación a otra y que son mostradas en el Carnaval Infantil.

Esa es, justamente, una de las mayores importancias del Carnaval Infantil, que los pequeños muestren aquellos toques, cantos y bailes que aprenden de los adultos, también la rivalidad entre los barrios y culturales que se vive en sus comunidades.

Otra vez el Paseo la Alameda acogerá los desfiles de los niños en congas, comparsas, paseos… donde mostrarán las evoluciones, también los caperos y faroleros exhibirán las habilidades de las que son herederos, en un gran espectáculo protagonizado por pequeños.

Dos décadas y media cumple el Carnaval Infantil en Santiago de Cuba este 2018, fiesta para niños y niñas que comienza hoy y terminará el próximo 20 de julio, como preámbulo del Rumbón Mayor, declarado el 25 de julio de 2015 Patrimonio Cultural de la Nación y que tomará la urbe del 21 al 27.

Pasacalle de muñecones, carrozas, paseos, congas y comparsas integradas por pequeñines que lucen sus habilidades músico/danzarías, una fiesta que se desarrollará cada día en la avenida Jesús Menéndez, muy próxima al malecón santiaguero, y además del espectáculo cultural deja espacio para el disfrute de juegos y venta de confituras, helados y refrescos.