El jardín botánico “Ave del Paraíso”, enclavado en el Gran Parque Nacional Sierra Maestra, en la zona suroriental de Cuba, hace gala de la flora exclusiva de la zona, con más de 220 variedades de helechos y 352 orquídeas, eucaliptos, pinos maestrenses, cubenses, cipreses, y una variedad de frutales.
De camino a La Gran Piedra, Monumento Nacional, enorme roca situada a mil 225 metros de altura sobre el nivel del mar que regala una vista panorámica única, Excelencias News Cuba dialogó con Gloria María Ruiz Moré, quien tiene a su cargo la dirección del vergel, fundado en 1959.
Con la sencillez que caracteriza a los pobladores de ese intrincado macizo montañoso, el más importante del archipiélago cubano, Gloria María -Mamita para sus conocidos- se declaró “muy campesina” y fanática a las flores.
“Por eso amo este jardín”, comentó tras precisar que el mismo atesora en sus cuatro hectáreas más de 600 variedades de flores, las que comercializan y luego se venden en las tiendas de Santiago de Cuba.
Mamita aclaró que una de esas flores es la que da nombre al lugar: ave del paraíso (Strelitzia reginae), una especie de angiosperma herbácea, planta ornamental originaria de Sudafrica.
“También tengo los anturios de distintas variedades, las orquídeas que son muchísimas, el lirio agapanto, lirio antorcha, la mariposa, los geranios, los claveles”, manifestó orgullosa la directora del sitio, que cuenta con siete trabajadores.
Según la entrevistada, tienen pensado añadir dos hectáreas más al área que ocupa el jardín, asentado sobre la base de un antiguo cafetal francés cercano a La Gran Piedra, registrada en el libro Guinness de los Récords por ser la roca de su tamaño -51 metros de largo y de 25 a 30 metros de ancho, con un peso calculado de 63 000 toneladas- a mayor altura en el mundo, y la tercera por su tamaño a nivel mundial.
Gloria María se construyó una casita en un paraje espectacular que era un antiguo depósito de agua de la finca, desde donde asegura tener una plena visión del jardín, ideal porque “así estoy más cerca”, afirmó.
“Yo muero aquí, porque esto es una zona muy fundamental”, aseveró la campesina, y puntualizó que allí hay más de 400 ruinas de cafetales plantados por los franceses que llegaron al oriente de Cuba a inicios del siglo XIX procedentes de la vecina Haití.
«No solo hicieron cafetales, también hicieron hospitales, millones de cosas que ahora con lo de la Ruta del café se dan a conocer (…) ahora nos toca a nosotros mantener el lugar», comentó Mamita, que no solo dirige el jardín, sino también 10 barrios, unas mil 500 personas en el área.
Sobre el Hotel Islazul La Gran Piedra, ubicado a 26 kilómetros de la ciudad de Santiago de Cuba, indicó que tiene 22 habitaciones y se está preparando una piscina de agua templada, “para que todas aquellas personas que quieran venir a hospedarse lo puedan hacer sin problemas porque ya van a tener un lugar para divertirse”.
Agregó que se está construyendo una carpeta que trae salón de juego, equipo médico para los masajes, una tienda para poder comprar las cosas buenas y baratas, va a tener un bar, tenemos un restaurante en moneda nacional que es muy bueno, vamos a tener una cafetería y además Internet.

Tomado de Excelencias Cuba