No puedes perderte el escalofriante viaje a la Cordillera de la Gran Piedra. Es un destino intrépido dentro del turismo de naturaleza en nuestro país. Acaso sea el más atrayente de su tipo, en la región oriental.

Si eres explorador, o deseas deleitar tus sentidos con los insondables placeres de la naturaleza, aquí la tienes. Es un paisaje de vegetación exuberante y ambiente fresco, a pesar de encontrarse en la “tierra caliente”. Esta Madre Natura abraza numerosos senderos como el  Jardín Botánico, el Cafetal La Isabelica y el Valle de las Esculturas.

Soberbia

La Gran Piedra es uno de los mayores atractivos de su tipo en América. Un verdadero capricho de la Naturaleza. Es la única en Cuba. Se levanta a unos 1200 metros sobre el nivel del mar; a 25 km de la ciudad de Santiago. Es una majestuosa roca volcánica sobre la cima de aquella montaña que te dejará los pelos de punta.

Sin dudas, uno de los marcados senderos del ecoturismo cubano. La Gran Piedra descansa sobre tobas, con más de cincuenta metros de largo y 25 de alto. Su peso se calcula en más de 60 000 toneladas.

Le Grand Rocher, le llamaron los colonos franceses procedentes de Haití.

La majestuosidad de la naturaleza y la mano creadora del hombre se mezclan para dar lugar a exquisitos lugares como el Vivero Experimental, donde admiras Begonias, Crisantemos, Aves del Paraíso, Orquídeas, Agapantos, Encajes de la Reina, Dalias (con más de 30 variedades); en un arcoiris floral maravilloso donde se abren con sus múltiples colores radiantes de paz y ternura.

Jardin-botanico-La-Gran-Piedra-Cuba
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En este sendero tienes un delicioso Motel sugerente para el placer de los sentidos en reposo. Es un encanto alojarse en las cabañas que están en el aire; construidas entre los árboles. La vegetación de helechos y coníferas, crece siempre verde por el microclima de la región.

Motel-en-La-Gran-Piedra-cuba
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En sus cercanías, pero alejada de la carretera, se encuentra la Estación Sismológica de Río Carpintero.

No solo te sobrecoges por el esplendor de la naturaleza, sino que eres testigo del legado de la historia, al conocer los cafetales que crearon los agricultores franceses tras huir de la sangrienta revuelta de los esclavos de Haití en 1791. Situado en el Parque Baconao, hay más de sesenta cafetales creados a finales del siglo XVIII; de los cuales, el Cafetal La Isabelica se puede visitar.

La Isabelica

Por aquellos senderos tienes el museo bien conservado llamado La Isabelica. Una vivienda señorial techada a cuatro aguas, construida con piedras al estilo de las mansiones francesas del siglo XVIII, de los campos de Haití.

Bautizada por su dueño Víctor Constantin Cuzeau, en amor a la bella esclava Isabel María. Representa una arquitectura distinta a la que se observaba en Cuba, por aquellos años. Este museo muestra más de 400 piezas relacionadas con los cafetales franceses en el Caribe.

Cuando la crisis de huye pan que te coge el diente, estos colonos se asentaron con sus esclavos al amparo principal de las regiones orientales (Guantánamo, Baracoa y Santiago de Cuba). Gracias a esta inmigración, a principios de año y hasta 1850, Cuba deviene la principal productora de café, desplazada por Brasil, en esa mitad de siglo.

En toda la región puedes admirar más de 60 haciendas de los franceses. Entre las ruinas tienes: La Isabelica, Plasencia, San Pol, La Magdalena, Bella Vista, Sofía, Kentocky, La Dalia.

Por los valores que poseen estos cafetales, la UNESCO, les declaró Patrimonio de la Humanidad.

Por cierto, ¿sabías que Cuba ostenta con orgullo la mayor cantidad de Patrimonios de la Humanidad de todo el Caribe? La verdad, entre nos: yo no lo sabía. Aquí te dejo el enlace: Cuba campeón de Patrimonios…

Nos vemos.

Tomado de Cuba Top Travels

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