La impronta artística, política e industrial de Emilio Bacardí Moreau fue destacada hoy, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de esta ciudad, en una actividad en conmemoración al centenario de su desaparición física, el próximo 28 de agosto.

Según Omar López, Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, el legado del patriota es extraordinario, y representa más que la creación de un museo, la realización de unas crónicas imprescindibles o el tradicional izaje de la bandera cada 31 de diciembre, ceremonia que tiene lugar en Santiago de Cuba a las 12 de la noche de ese día, cada año.

Manifestó que constituye ejemplo de valor para la formación de las presentes y futuras generaciones por su actitud, carácter revolucionario y anhelos de gloria y grandeza para Cuba y el territorio indómito.

Resaltó la vocación comprometida, humanista y sencilla del prócer, su pensamiento antiesclavista, capacidad para sumar fuerzas y recaudar recursos en pro de la gesta independentista y su amplia obra literaria que posibilita comprender cabalmente elementos de la época vivida por el intelectual.

López significó que la labor de quien fuera el primer alcalde de la ciudad incentivó la educación y formación de una conciencia patrimonial y contribuyó a cimentar una base democrática con la constitución de la Asamblea de Vecinos y la búsqueda de soluciones a los males sanitarios.

Por su parte, Suitberto Frutos, director del Centro Provincial de Patrimonio Cultural, afirmó que Bacardí es un hombre para todos los tiempos, un hijo predilecto de la Ciudad Héroe, y agradeció a los especialistas por la conservación y divulgación de su vida y obra.

Emilio Bacardí fomentó la creación del primer edificio construido para ser museo en la isla caribeña, de la banda municipal de concierto y del alumbrado eléctrico.

Tomado de la Agencia Cubana de Noticias

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