La comunidad rural de la Gran Piedra en Santiago de Cuba, ubicada en un área con excepcionales valores patrimoniales, naturales e históricos, asume notables trasformaciones que traerán mejoras de las condiciones de habitabilidad en más de 50 viviendas.

El trabajo en esa comunidad es una de las prioridades de la Oficina del Conservador de la Ciudad, que por estos días celebra su cuarto de siglo.