La complicidad entre el amor y el café es muy antigua. Sin importar la latitud, el idioma, o cualquier otro tipo de barrera, la aromática bebida ha servido como puente para grandes historias de pasión.

Generalmente es el motivo de un primer encuentro, una primera cita, lubricante para soltar las palabras o el escondite perfecto para no revelar los nervios.

El café es siempre una buena invitación para pasar un momento con la pareja, para acompañar cualquier conversación, es también una fabulosa bebida para luego de hacer el amor…

Alrededor del mundo existen muchísimas historias que inician con un café. Hoy le traemos estas tres, tomadas del blog Café La Bastilla.

Trabajaba en una fotocopiadora cuando era estudiante en la universidad. Casi todos los días veía una chica que me encantaba, digamos que me conquistó a primera vista pero no sabía cómo llamar su atención, sobre todo porque siempre venía con un montón de compañeras y, para colmo, la fotocopiadora se mantenía llena. Así que me limitaba a sonreírle cada vez que venía, sin animarme a nada más. Hasta que un día se me ocurrió dejarle una nota entre las fotocopias, diciéndole quién era yo y que me encantaría tomarme un café con ella al finalizar ese mismo día, que me gustaría que charláramos un rato y conocerla mejor. En la nota puse lugar y hora, mejor dicho, ¡me jugué el todo por el todo! La verdad estaba muy nervioso, no creí que apareciera pero llegó a la hora que le dije, lo que me puso muy feliz (y más nervioso). Conversamos, nos reímos, se nos fueron las horas hablando y hablando, me dio su número de teléfono y, para resumir, en esa primera cita comenzó una historia de amor que hoy, 16 años después, aún continúa.
Carlos Antonio, 38 años.

La primera cita con mi esposo fue con mi papá, mi mamá y una tía. En ese entonces no era como ahora, que los muchachos salen solos. Él tuvo que venir a la casa a pedir permiso para hablar conmigo y las visitas eran en la sala, con la vigilancia de mis papás. Eso sí, nada de confiancitas ni de tocadas de mano. Obviamente yo me moría de las ganas porque yo lo veía muy guapo, pero ni modo, tocaba aguantarse porque era todo muy estricto. En la primera visita lo invitamos a merendar, el pobre hombre todo asustado se regó el café encima y le tocó a mi mamá prestarle una camisa de mi hermano para que se cambiara. A los días volvió a devolver la camisa lavada y le trajo un regalo a mi mamá, ahí fue cuando se la echó al bolsillo. De ahí para allá fue todo más fácil, ¡pues ya con la suegra conquistada!
Dioselina, 69 años

Mi primera cita con mi novia nunca la olvidaré. Nos conocimos por un amigo en común, la agregué a Facebook y comenzamos a chatear horas y horas seguidas, incluso hasta hubo noches en las que nos amanecíamos hablando. Al fin me animé y la invité a tomar un café, pensé que era el mejor ambiente para poder conversar con calma. La verdad, nunca había encontrado una persona con quien hablar tan libremente de cualquier cosa y pensé que si lograba una conexión en persona como lo habíamos logrado por internet, ¡esa era la mujer de mis sueños! Recuerdo que me comía las uñas mientras la esperaba, lo que sentía era más intenso que el nerviosismo normal de una primera cita. Cuando llegó con su vestido azul de flores, inmediatamente me sonrió y sentí que la conexión estaba ahí, intacta. Perdimos la cuenta de los cafés que nos tomamos y nos tocó parar la conversación porque nos iban a cerrar. Hoy recordamos esa primera cita, ese primer café, como el comienzo de un camino, de nuestro camino.
Juan Pablo, 29 años.

Coffee Couple: una historia de amor a través del Arte Latte

El artista Maxim Stick logró plasmar una tierna historia de amor a través de mil tazas de latte, en las que fue dibujando cuadro a cuadro una historia, la misma técnica de los dibujos animados o del cine.

En este corto el artista utilizó la técnica del stop motion, empleando mil tazas de café y otros elementos que ayudaron a contar el relato. Al final del video se ve todo el proceso creativo que se realizó, para lograr el efecto visual de una historia completa.

La historia se llama Coffee Couple – “pareja de café”, literalmente –, y da cuenta de todas las etapas de la vida de una persona, desde que nace hasta llegar a la vejez, y en el medio, encontrando el amor. Una simple línea argumental, pero profunda a la vez, que remata con la frase “latte warms the world”, algo que los amantes del café, tienen muy claro: el café (en este caso el latte) entibia al mundo.

Con información del sitio Amantes del Café

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