Especialistas de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba trabajan por declarar Monumento Nacional el conjunto de 26 obras conmemorativas ubicadas en la carretera de Siboney, que recuerda los sucesos del asalto al Cuartel Moncada, y un importante ejemplo de escultura ambiental realizado el siglo pasado en la provincia.

En la actualidad, y relacionados con los hechos de la mañana de la Santa Ana, en Santiago de Cuba existen cinco Monumentos Nacionales.

En el Área Monumental 26 de Julio se ubican el Cuartel Moncada, el parque biblioteca Abel Santamaría, el palacio de Justicia y la antigua escuela normal para Maestros de Oriente, a esa lista se suma la Granjita Siboney que ya ostenta tal condición.

“El pueblo santiaguero siente gran aprecio por la carretera que une el Moncada con la Granjita, que nosotros le decimos la carretera de Siboney porque conduce a esa playa y poblado, pero es la vía llegar a Fidel y a Abel a la Granjita y alquilarla, es la misma que en la madrugada del 26 de julio vio a la caravana que asaltaría al Moncada, o sea, es una carretera que tiene un peso histórico en estos sucesos”, explica Omar López Rodríguez, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba. 

“Tanta importancia tiene esta vía que en los años 70 del pasado siglo se decide hacer un conjunto monumentario importante, 26 obras donde se destacan aquellos asaltantes, muchos de los cuales vinieron de otros lugares de Cuba, sus nombres y oficios”, prosigue el Premio Nacional Vida y Obra de Arquitectura que concede la UNAICC, y añade “esta carretera está matizada por una visualidad, además, de alta singularidad, con la cordillera de La Gran Piedra, que forma parte indisoluble del paisaje vial”.

A lo largo de 13 kilómetros y medio, y cada 100 metros, en la doble vía de la carretera a Siboney (desde la Granjita hasta el límite vial de entrada a la ciudad de Santiago de Cuba), se ubicaron las 26 obras conmemorativas que marcan y rememoran la gesta heroica del 26 de julio de 1953.

Los monumentos fueron proyectados por un grupo de 14 jóvenes arquitectos, a los que se sumaron un diseñador gráfico y un ingeniero. Para muchos, esta sería la primera experiencia en el campo de la escultura monumental. 

“Nosotros pensamos que para el 2023, para el 70 aniversario del trascendental acontecimiento histórico, será un momento propicio para que el pueblo de Santiago de Cuba estudie y proponga la vía como carretera con condición de Monumento Nacional. Con ese objetivo se ha creado un equipo de trabajo que profundizará en cada uno de los aspectos a considerar, sobre todo, es importante reservar para el futuro uno de los elementos significativos de un hecho de la historia nacional”, añade López. 

Este trabajo de paisajismo vial requerirá que los especialistas convocados sepan analizar la evolución de la carretera y las edificaciones que en ella están, sus cambios en el tiempo, para determinar qué se transformará y qué se mantendrá. 

“Este es uno de los objetivos de trabajo más importantes de la OCC para este año y el que viene”, sentencia el director fundador de la institución. 

Las 26 obras constituyen el primer conjunto conmemorativo construido en Santiago de Cuba, exhibe en su diseño integral un alto valor simbólico y expresivo y cada pieza recuerda que la acción fue protagonizada por personas procedentes de los sectores más humildes.

Hormigón, ladrillo, piedra, un poco de mármol y bronce, más algo de estructura metálica, fueron los materiales escogidos a la vez que sirvieron de experimentación con las tendencias que en los años 70 eran nuevas: abstracción, arte conceptual, minimal art, land art, arte pobre.

Escrito por Angela Santiesteban Blanco