Reconocido en la ciudad de Santiago de Cuba por ser un templo de culto al café, la Casa Dranguet reinicia su actividad gastronómica a partir de este lunes, pero con la novedad de que tendrá el sello del señor Carlos Court, líder de una MIPYME en formación que promete una gama de productos y servicios para agasajar al aromático grano.

A partir de varios encadenamientos productivos con entidades estatales y privadas, así como trabajadores por cuenta propia, Carlos pondrá a disposición de los visitantes asiduos a la Casa Dranguet, una serie de productos elaborados o que tengan como ingrediente el café.

Pan, helado, galletas y bizcochos con sabor a café, ocho maneras de preparar la aromática bebida, coctelería nacional, diversas tapas tradicionales de la culinaria cubana, alimentos que tengan al famoso grano como ingrediente, serán las mejores cartas de presentación de esta asociación de la Casa Dranguet con esta MIPYME que actualmente está en formación.

“Para mí es un honor y a la vez una gran responsabilidad asumir los servicios gastronómicos de la Casa Dranguet porque este es un lugar muy vinculado al cultivo del café en el oriente de Cuba. Por eso hemos diseñado un menú que no sólo satisfaga a los clientes, sino que reverencia la cultura cafetalera de este sitio y de Santiago de Cuba”, explicó.

Coffee la vie, café mambí, café a La Caridad, café Mamá Inés, café solera…, pollo y cerdo sazonados con café, además de pan, helado y galletas con sabor a café, unos 10 platos de postres que también tengan este componente, serán las principales cartas de triunfo de este empeño por reverencias al aromático grano a partir de un producto auténtico y con valores.

“Queremos que el café sea la singularidad de Casa Dranguet, de sus servicios gastronómicos, y también de la empresa que estamos formando, que nos diferencie de todo el mundo, queremos presentar el café como un producto de alto valor de innovación”, añade Court.

Aunque el café será el sello de la gastronomía de Casa Dranguet a partir de ahora, también pondrá a disposición una gama de productos que igual serán atractivo, entre ellos unos 15 sabores de helados, además de unas tapas que caractericen el sabor de la comida criolla oriental, como la berenjena estofada, la hayaca con carnes, entre otros, pero “todo elaborado de forma artesanal y con alto valor cultural”, acota Carlos.

En la ciudad de Santiago de Cuba el señor Carlos Court impulsó por años un restaurante privado donde convirtió la adoración del café en un verdadero culto: desarrolló un producto turístico que rinde homenaje a una de las grandes pasiones del cubano.

Cantos, bailes, el tradicional pilón, y para terminar el maridaje con el ron Santiago de Cuba y el tabaco, todo ello conforma el producto Pasión por el Café, razones que avalaron que se convirtiera en uno de los Embajadores de la Casa Dranguet.

A partir de este lunes se abre una nueva etapa en el Centro de Interpretación y Divulgación de la Cultura del Café al tener, casi por primera vez, una gastronomía que verdaderamente reverencie al aromático grano.