Hace poco más de un mes, abrió en San Pedro 503, entre Callejón del Carmen y San Gerónimo, un nuevo emprendimiento privado en la ciudad de Santiago de Cuba: se trata de Natura, un local que apuesta por la comercialización de plantas medicinales presentadas en diferentes formatos, productos naturales y artesanales, y por si fuera poco, buen trato al cliente.

A decir de Julio César Tabares Nuviola, dueño del emprendimiento, la idea del surgimiento de Natura está relacionada con la necesidad de que en el centro histórico de la ciudad de Santiago de Cuba existiesen más locales dedicados a la venta de la medicina natural y tradicional, y sus derivados.

“La idea del nombre viene de su relación con la naturaleza y las plantas medicinales”, asegura Tabares y en verdad, en una pequeña mesa se pueden ver pequeñas bolsas con caléndula, palo de Brasil, añil cimarrón, anamú…, y justo al lado jabones artesanales de aloe vera, de café y aceite de coco, y otro de carbón vegetal.

“Yo vengo a buscar por tercera vez una pequeña bolsita de Flor de Jamaica, pasé un día, el señor me lo recomendó por sus propiedades y por su sabor, y la verdad que esa infusión me ha encantado. Es la tercera vez que vengo”, asegura una usuaria que, aunque es joven el emprendimiento, ella misma asegura ser una asidua al local.

“Otros viene buscando mucho la naranja para los problemas de circulación, el añil para tratar la pediculosis, el piño macho para los hongos de las uñas, y el Respil, que contiene romerillo, orégano, copal, yagruma, anamú, flor de majagua”, comenta Julio y añade que “es importante decir que todo lo que hay aquí proviene de fincas de todo el país, pertenecientes a la agricultura, pero dedicadas a la producción de plantas medicinales”

Otro detalle importante, que siempre se asegura decir Julio a cuanto cliente ingrese, es que todos los productos de la medicina natural que comercializa están avalados por científicos cubanos que aseguran que estas plantas sirven para aquello que se especifica en las etiquetas, no es información de internet o de dudosa procedencia. Es, en otras palabras, una garantía de calidad.

Si algo distingue a Julio Tabares es el trato. La entrevista fue interrumpida varias veces porque un cliente que llegue a su establecimiento siempre saldrá con su total atención. Aunque no tenga en ese momento el producto, siempre existirá la información, los consejos, las recomendaciones de otros productos.

Y una de sus recomendaciones son los jabones artesanales que ahí se expenden.

“Los jabones tienen efectos medicinales, están elaborados a partir de productos naturales, artesanales, libre de químicos dañinos… El jabón de café y aceite de coco, por ejemplo, es un excelente exfoliante, sirve para reactivar la circulación, enlentece el envejecimiento, es antioxidante, humectante, antinflamatorio, etc.”.

Pero Julio tiene bien clara su misión y función. Entre sus recomendaciones también está la de consultar a los especialistas.

“Yo le digo a las personas las propiedades de las plantas medicinales que tenemos aquí, también las contraindicaciones, y siempre les recomiendo visitar un médico. El anamú, para que tengas un ejemplo, es abortivo, siempre aclaro a las personas detalles como este”, acota.

Aunque este emprendedor santiaguero es bastante reservado en sus aspiraciones con Natura, y buena parte es por no crear expectativas estériles, sí está seguro de, por ejemplo, ampliar en el futuro la cantidad de productos que comercializa (actualmente poco más de 20), también otras presentaciones (pequeñas posturas), y darle mejores condiciones al local, con pancartas informativas, entre otros detalles.

Sin embargo, aunque pequeño es el recorrido transitado y modestas sus aspiraciones, Julio y su Natura han comprobado que en Santiago de Cuba hay una clientela potencial de personas ávidas por consumir productos naturales y, sobre todo, debidamente orientados.