Un viaje por la historia del Centro de Interpretación y Divulgación de la Cultura del Café, Casa Dranguet, es ir al pasado y regresar al presente disfrutando con creces de un paseo por el patrimonio santiaguero.

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El inmueble perteneció, desde su construcción a mediados del siglo XIX y hasta una centuria después, a la familia de ascendencia francesa formada por el hacendado cafetalero Carlos Dranguet Thomas y Elvira Agustina Beltrán Chapduc.

Florencia Dranguet Beltrán

De esta unión nacieron Carlos Vicente, Aspasia Eulalia, Edelmira Eluteria, Elvira y María Florencia. A inicios del siglo XX, años después del fallecimiento de Carlos en 1878, la dueña total de la edificación era Florencia quien compró las partes correspondientes a sus hermanos.

Tras su muerte, la casa fue dividida entre sus 3 hijos: Carmen, Esperanza y Alfonso a quienes su padre, Severino Rodríguez Manzano, les cedió la cuota viudal que le correspondía.

La continuidad del linaje familiar tiene además estrechos vínculos con Guantánamo y países como España y Estados Unidos, donde en algunos de los descendientes se ha mantenido viva la pasión por el estudio de sus antepasados.

Así, las investigaciones de Roberto Blanco Rodríguez han sido vitales en la restauración de la casa por el proyecto Los Caminos del Café, gracias a su oportuna colaboración con la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba.

Igualmente, siempre será recordada la visita al Centro de Charles A. Dranguet, junto a su esposa, residentes en Louisiana, motivados por el encuentro con el pasado familiar y la perspectiva actual del inmueble.

Escrito por Lic. Lianet Godínez

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