Cuando se hace referencia a la familia Dumois en la historiografía cubana, no se vinculan, en primera instancia, ni con la ciudad de Santiago de Cuba ni con el cultivo del café, sino con la historia de Holguín y el cultivo y exportación del banano.

Lo cierto es que, estos hermanos Dumois (Hipólito, José, Francisco) reconocidos como fundadores de la ciudad de Banes, nacieron todos en Santiago de Cuba, y poco o casi nada se ha hablado de su paso por esta ciudad y de sus vínculos con el cultivo del café.

Como uno de los tantos emigrados a la región del Caribe luego de la Revolución de Haití de 1791, D. Juan Simon Dumois Lachicotte, natural del Santo Domingo francés, emigró a Cuba a principios del siglo XIX. Hijo de padres de origen francés, D. Santiago Dumois y Dña. Claudia Isabel Lachicotte, se establece definitivamente en Santiago de Cuba.

Contrae matrimonio con Dña. Luisa Francisca Gessé, hija de D. Luis Gessé y de Dña. Genoveva Montserrat, naturales de esta ciudad. De este matrimonio nacen 12 hijos, de ellos 5 varones y 7 hembras. Antes de este matrimonio ya D. Juan Simon Dumois había tenido otro hijo, D. José Simon Dumois, nacido en Bayamo y declarado como hijo natural.

Entre los cafetales más importantes fomentados por D. Juan Simon Dumois en la región de Santiago de Cuba se encontraba, a mediados del siglo XIX, el cafetal-cacaotal San Juan de Escocia ubicado en el partido de Las Yaguas, cuartón de Guaninicum. Esta hacienda le fue comprada a D. Juan Veranes del Castillo, posiblemente después de 1847, ya que, según declara el propio Veranes en su testamento, para esta fecha le pertenecía por herencia de su padre D. José María Veranes.

Tenía una extensión de 12 caballerías de tierra, 6 de ellas cultivadas de café, y una dotación de 31 esclavos de ambos sexos, según consta en el padrón de Fincas Rústicas de 1865. El número de esclavos se elevó ese mismo año a 62, de diferentes castas, sexos y edades por concepto de donación.

En dicho cafetal, los hijos de Dumois crecieron y aprendieron sobre el cultivo del cafeto. El hijo mayor del matrimonio, D. Juan Bautista Hipólito Dumois, trabajaba como mayoral con un salario mensual de 300 pesos desde el año 1862; y la mayor de sus hijas, Dña. María Rosa Celestina, recibía también salarios por las instrucciones que, como profesora, les daba a sus hermanos menores.

Este cafetal era muy reconocido por su jardín, ubicado en la entrada de la hacienda. Hoy en día, y gracias a los trabajos arqueológicos, se puede vislumbrar este atractivo que en su tiempo llamaba mucho la atención de viajeros y visitantes.

Al fallecer D. Juan Simón Dumois en 1865 estas propiedades pasan a posesión de su esposa Dña. Luisa Francisca Gessé, cómo correspondía según el testamento de mancomún realizado el 4 de mayo de este mismo año. Hacia 1898 aparece la hacienda San Juan de Escocia como propiedad de la sucesión de Dumois y, según datos ofrecidos por la Dra. Olga Portuondo Zúñiga en su libro «Francia y Haití en la cultura cubana», esta hacienda fue ocupada por los insurrectos durante la Guerra de los Diez Años. Antes de la Guerra, San Juan de Escocia, era la hacienda que más recaudaba y pagaba, del cuartón de Guaninicum, al Ayuntamiento de Santiago de Cuba; según datos de la misma autora.

Como consecuencia de la decadencia de la producción de café, debido a un conjunto de circunstancias que accionaron negativamente sobre el desenvolvimiento de los cultivos cafetaleros en Cuba, los hermanos Dumois se trasladan a Baracoa y luego a Holguín en busca de nuevos horizontes comerciales. En ambas ciudades logran instaurarse como importantes comerciantes y exportadores de frutas tropicales.

Autor: Lic. Leiralina Leyva Rodríguez

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