Gestado en el Centro de Interpretación y Divulgación de la Cultura del Café, por primera vez en Santiago de Cuba se realiza un estudio de la industria del café, a partir de una mirada desde la archivística, y específicamente a los procesos fabriles del aromático grano, primero de forma artesanal y luego ya con equipos más desarrollados.

Durante el periodo republicano el país y la ciudad tuvieron una efervescencia constructiva, debido a la fundación de la Escuela de Ingenieros, Electricistas y Arquitectos de la Habana, institución que permitió se adquirieran conocimientos tanto los jóvenes estudiantes como los maestros de obras, diseñadores y dibujantes, quienes vieron allí una manera de desarrollo en su vida y profesiones.

Diversas fueron las temáticas desarrolladas por estos profesionales al cambiar la imagen  no solamente de la ciudad sino del país. Uno de estos temas fueron las industrias  alimenticias, fábricas roneras, cerveceras, de refrescos, pastas, galletas,  conservas, chocolaterías, y tostadoras, torrefactaras, desacatadoras  del café.

Estos últimos son tema de esta investigación que en un primer momento se refiere a las condiciones que se daban para desarrollar dicha industria, ya que tenía sus especificidades por el daño medioambiental que ocasionaba a la ciudad y la ciudadanía.

Según los documentos de archivo del FONDO COLECCIÓN DE EXPEDIENTE DE URBANISMO, materia TORREFACTORA, con 2 Legajos, se verificó que esta documentación data del año 1911 hasta el 1958. Con 32 expedientes, permite observar el desarrollo y el estudio del Patrimonio cafetalero en su fase final: la torrefacción del grano.

Se puede apreciar, además, edificaciones adaptadas a las nuevas condiciones con requerimientos especiales como un puntal alto y grandes ventanales y en un comienzo un patio interior para que los olores y el hollín pudieran subir sin dañar a la población.

No obstante estas condiciones nunca se cumplirían por ser edificios reparados y adquiridos para estas funciones. Las nuevas tecnologías permitirán en los años 50 construir naves especiales para esta industria.

Este trabajo es un primer acercamiento al tema y donde abordaremos también la historia de estas  profesiones que  desde su posición crearon  la trama urbana de  la ciudad en la pseudorepública, ellos, Ingenieros civiles, eléctrico, mecánicos y Arquitectos, trabajaron haciendo instalaciones eléctricas, colocación de motores, tostadores, descascaradoras y torrefactoras, espacios mínimos hasta que en los años cincuenta se fundan las actuales torrefactores de Santiago de Cuba la ANTILLANA y la FLOR DE TIBES.

Los estilos arquitectónicos  utilizados  van desde  el eclecticismo hasta el Movimiento Moderno con el racionalismo como modo constructivo propicio y que se adecuaron perfectamente a  estas labores fabriles.

Arquitectos e Ingenieros que participaron activamente en el desarrolla de la industria del Café. Maestro Obra Gerardo Vega Wrigth, Sebastián Ravelo Repilado, Antonio Bruna Danglard, Ulises Cruz Bustillo e Idelfonso Moncada Madariaga. Todos los mencionados tenían la doble condición de Arquitectos e Ingenieros, eso les permitió realizar instalaciones eléctricas y realizar todas las transformaciones de una industria que iba en ascenso a diario.

Los ingenieros eléctricos o civiles que también participaron fueron Juan Aguilar, Alfonso Menéndez Valdés, F. L. Llorens, Rafael Geni, Luis Pérez Cid, ellos trasformaban o solicitan permisos para instalar motores para hacer funcionar esta industria.

Para  concluir con este primer acercamiento al tema de la Industria  del Café en la ciudad de Santiago de Cuba podemos referirnos al auge que tiene este producto entre los ciudadanos y que hoy no podemos vivir sin beber un sorbo de este preciado producto.

Escrito por MsC. Alfredo Sánchez Falcón

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