Diversas calles de Santiago de Cuba tienen ciertos nombres peculiares los cuales causan curiosidad, y son objeto de estudio del Centro de Lingüística Aplicada en esta ciudad.

Humberto Ocaña, investigador de la institución, refirió que en Santiago de Cuba influye el factor social e histórico para nombrar arterias, lugares específicos y muchas veces están presentes recursos como ironía y el sarcasmo.

Por ejemplo, antes del triunfo de la Revolución el barrio más pobre de la urbe se denominaba Manzana de Gómez, nombre de la tienda más grande y elegante de la Habana, comentó.

Hoy ese barrio se llama Nuevo Vista Alegre, pero en aquel entonces fue popularizado así, porque coincidentemente el primer asentado, era de apellido Gómez.

Otra de las cosas interesantes de la Ciudad Héroe es el predominio de los nombres de las vías de la etapa colonial, aún cuando fueron sustituidos con nombres de patriotas, sin embargo, no permanecieron en el imaginario

popular, solo cuatro nada más: calle Maceo, Aguilera, Corona y Paseo Martí, expresó el especialista en Lingüística.

También podemos decir que somos la provincia del país con mayor número de trayectos con nombres de santos católicos, cerca de 30, constatadas en investigaciones, y con estos elementos afirmamos el carácter conservador, tradicionalista del santiaguero, dijo.

Por un puesto de venta de carnes en la esquina del parque Serrano los habitantes comenzaron a decir vamos a la calle de la carnicería, por eso se llama así, al igual que Reloj, donde dominaba la vista del situado en la torre de la antigua iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, hoy Sala de Conciertos, concluyó.

La toponimia urbanística es poco estudiada en Cuba y ninguno ha aparecido en formato de libro, pues son tesis de pre y post-grado.

Escrito por Claudia Maria Delgado Torres y publicado en Sierra Maestra

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