Para la ciudad sur oriental de Santiago de Cuba, que respira y transpira música, el pasado 8 de mayo no solo significó celebrar como en toda Cuba, el Día del Son Cubano sino que también fue el momento cuando aquí se produjo el nacimiento de una iniciativa formidable: el Proyecto SonEros. 

De la mano y el pensamiento de Omar López, Conservador de la Ciudad, el destacado trovador Rubén Lester, y los especialistas de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC) Yaumara López Segrera, Ariel Larduet… ya está en marcha el plan.

“Estoy hablando del Proyecto SonEros -dijo Omar López- y empiezo por decir que esta palabra la dividimos en dos: Son y Eros, pues Eros es el dios del amor, y el sentido del proyecto es el amor por el son.

Exposición de discos de vinilo, como forma de promover este patrimonio. Foto de archivo.

“Y ¿cuál es la base fundamental del plan? Que existe en Santiago de Cuba una colección muy importante de discos de vinilo, vinilos patrimoniales que resumen la historia de este modo de reproducir la música desde su origen hasta que prácticamente, en la década de los 90 del siglo anterior, fue opacado como sabemos, por el casete, el  CD…

“Esos discos, que son ya patrimonio por el tiempo y la música que conservan, tienen un valor especial.”

Y más para quienes atesoran estos fonogramas y participaron en mayo pasado, en el encuentro internacional online de coleccionistas de vinilos de música cubana, pues como recordó el  Conservador de la Ciudad, de estos recopiladores hay muchos en el mundo entero. Y en esa reunión, entre las muestras de Cuba estuvo la de Santiago de Cuba.

Omar amplió detalles y dijo que una de las reglas del Encuentro es que cada ponente debe presentar una obra, un fonograma. Y añadió:

“En el caso de Santiago de Cuba  se escogió el disco de Miguel Matamoros ´El que siembra su maíz´. Y ¿por qué se hizo? Porque precisamente, a finales de la década del 20 del pasado siglo, Miguel, Siro y Cueto fueron a Nueva Jersey, a Camden, donde se materializó una de las primeras grabaciones del Trío Matamoros. Y ese fonograma es ese de la colección, grabado en 1928 con la sonoridad sencilla y maravillosa del son de Matamoros.” 

Aseguró López, que la compilación de vinilo estará a disposición del público santiaguero y de los visitantes a Santiago de Cuba, para lo que se restaura una antiquísima instalación en la urbe: un balconaje colonial, en la calle Aguilera, entre Reloj y Calvario, al lado de la oficina bancaria.

El  Conservador de la Ciudad reafirmó que ya está  inscripto para la historia el Proyecto SonEros; que se debe seguir trabajando fuerte, “porque Matamoros nunca puede quedar en el olvido; él siempre está presente y en el recuerdo de cada santiaguero. Es una raíz; es un elemento esencial de nuestra cultura al igual que Ñico Saquito, Compay Segundo y otros muchos que harían sumamente extensa la lista”. Y agregó:   

“Santiago de Cuba vive en su música; Santiago tiene una industria creativa; Santiago es un crisol de música cubana y por lo tanto estos son elementos que se complementan perfectamente, para que la ciudad siga desarrollando su patrimonio cultural, como parte de la memoria viva; de aquello que perdura.”

Finalmente, Omar López señaló:

“La muestra crecerá mediante compra-venta, intercambios, donaciones… en fin, que habrá un diálogo cultural en el que intervendrán, además, entidades hermanas y personas de todo el mundo. Y es muy importante decir que la colección está ahí; que el fundamento está ahí, y que esto está asociado a la aspiración de la localidad de ser declarada por la Unesco, Ciudad Creativa en la Música en este 2021.”  

Tomado del Sierra Maestra

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