En el Castillo del Morro San Pedro de la Roca, cuya construcción en el canal de entrada de la bahía de Santiago de Cuba data del siglo XVII, continuará este año su rehabilitación general, iniciada en el 2020 con la intervención en el puente principal, que mantuvo su imagen original y autenticidad.

Asumida esta última por el grupo de creación artística Lobos Nuevos en sus tramos fijo y levadizo, consistió en sustituir los elementos de madera por una especie dura, ya que las inclemencias del tiempo y plagas como el comején, propios de ese medio, afectan la estructura, por lo cual ha sido cambiada en otras ocasiones.

Ese viaducto tiene como fin salvar el foso seco ubicado en la entrada del otrora enclave militar, comprendido en el Sitio Histórico declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1997, junto al sistema de fortificaciones en la rada.

Considerada una joya de la arquitectura militar en el Caribe, las acciones de conservación previstas durante el año, progresivamente, están dirigidas a sus áreas interiores como es restituir las estructuras de madera dañadas, por ejemplo en las barandas.

En esa situación se encuentra el Balcón de la reina, preferido por los visitantes para contemplar la línea de costa, la Sierra Maestra y el inicio del canal de entrada, por donde llegan y salen las embarcaciones.

También recibirán mejoras la garita, paseo peatonal, jardinería, parqueo, limpieza de los senderos que bordean la fortaleza, al igual que las cabañas con sus cubiertas de tejas criollas y estructuras de madera para cuando existan las condiciones de recibir turistas, de vuelta a la normalidad por la COVID-19.

Otra acción a acometer es el reemplazo de los paneles interpretativos ubicados en el acceso a la fortaleza, convertida en museo, que brindan información del Sitio Histórico.

En la rehabilitación del Castillo del Morro San Pedro de la Roca y sus zonas aledañas para preservar sus valores intervienen fuerzas de la Oficina del Conservador, del Centro Provincial de Patrimonio Cultural, la Empresa de Restauración y Conservación de Monumentos y otras entidades.

Muy próximo se encuentra el restaurante El Morro, de la Sucursal Santiago de la Empresa Extrahotelera Palmares, que ha quedado prácticamente nuevo con servicios añadidos, al ser un producto de mucha aceptación en el mercado internacional.

La antigua fortificación comenzó a levantarse en 1638 en un promontorio rocoso para proteger a la ciudad del ataque de corsarios y piratas.

Fue el prestigioso arqueólogo, restaurador de obras arquitectónicas y especialista en artes, Francisco Prat Puig quien dirigió su rescate en la década de los años 60 del pasado siglo, por sus valores históricos y patrimoniales.

Escrito por Marlene Montoya y publicado en la Agencia Cubana de Noticias