Especialistas de la Estación Experimental Agroforestal del Tercer Frente, perteneciente al  Instituto de Investigaciones Agroforestales (INAF), trabajan por la generalización en todo el país de una tecnología para la diversificación de la producción cafetalera, con el intercalamiento de cultivos asociados como la yuca y el plátano.

El Doctor en Ciencias Felipe Martínez Suárez, director de la importante institución científica (con sede en las serranías santiagueras), explicó a JR que el nuevo método funde probados resultados de la labor investigativa de su centro con elementos de tecnologías para el cultivo del café asimilados como parte de un proyecto conjunto con la Academia de Ciencias de Viet Nam.

El proyecto, precisó el experto, introduce variedades de café vietnamitas de alto potencial productivo y variedades cubanas, desarrolladas a partir del injerto de Robusta y Arábiga, con el propósito de elevar los rendimientos actuales de 0,23 toneladas por hectárea, que hoy son la norma en las plantaciones cubanas.

En Mayarí Abajo, Holguín, ya deja su huella la nueva tecnología vietnamita. Foto tomada de Juventud Rebelde.

«Las 2,58 toneladas por hectárea que hemos logrado en el Arábigo en tres años de cultivo, y las alrededor de cuatro toneladas por hectárea conseguidas en dos años y medio con el Robusta, ejemplifican lo que la ciencia puede aportar al desarrollo cafetalero del país. Estamos demostrando que con lo que tenemos hoy, si se aplican tecnologías innovadoras, podemos mejorar la producción», recalcó Martínez Suárez.

Al decir del reconocido investigador, el nuevo método introduce cambios en algunos procesos tecnológicos, como hacer más grandes los hoyos, y aumentar a cinco libras la cantidad de materia orgánica que se aplica, aprovechando todo lo disponible en el entorno montañoso para nutrir mejor las plantaciones, pues se ha demostrado que los suelos están empobrecidos.

Encaminar el manejo de las plantaciones a fin de evitar un excesivo crecimiento y estimular la formación de ramas de orden secundario y terciario, son otros aspectos en la tecnología que conducen a mejorar la producción en el tiempo planificado, detalló el especialista.

El doctor Felipe Martínez refirió que desde la ciencia se impulsan hoy tecnologías de plantaciones de café para el llano y para la montaña; y en el caso del llano se impulsa la producción de café con cultivos asociados.

«La idea es preparar la tierra para una siembra de cultivos varios intercalados como sombra temporal, como la yuca o el plátano. Por cada planta de café ponemos dos de plátano, por ejemplo, y el rendimiento del plátano asociado al cultivo de café casi en el término de tres años paga los gastos en que incurres para el establecimiento de la plantación, imagina cuánto potencial productivo tenemos ahí».

Además, los investigadores del Tercer Frente han comenzado a experimentar con cultivos de ciclo corto como el frijol, la habichuela, el pepino y el quimbombó, entre otros, que además de contribuir a la sostenibilidad de los productores cafetaleros les permiten tributar al autoabastecimiento alimentario de los municipios montañosos.

Esta tecnología, de origen vietnamita, ha demostrado sus bondades en más de 400 hectáreas de las provincias de Holguín, Granma, Pinar del Río y Santiago de Cuba, y se preve a su extensión a todas las empresas cafetaleras del país.

Escrito por Odalis Riquenes Cutiño y publicado en Juventud Rebelde

Anuncio publicitario