La enfermera cubana Juana Herrera expresó hoy la disposición del personal de la salud de Cuba de enfrentar el nuevo coronavirus SAR-COv2, capaz de poner en peligro la vida de los seres humanos, principalmente la de los ancianos.

Llegada a Jamaica como integrante del contingente de refuerzo Henry Reeve, la licenciada en enfermería destacó la preparación de los 434 colaboradores de la medicina cubana en territorio jamaicano, la cual se pone de manifiesto a través de una atención a todos los pacientes y la responsabilidad en el cumplimiento de las medidas para evitar el contagio con la Covid-19.

Admitió a Prensa Latina que de las cosas que extraña de su tierra natal está el café mañanero junto a la familia en Cuba y, pese a la añoranza de cada amanecer, contribuye con sus esfuerzos en Jamaica a enfrentar la pandemia.

Especialista en enfermería comunitaria, Herrera no abandona la tradición familiar y, ante la ausencia del fuerte aroma cubano, disfruta de la típica infusión antes de iniciar su jornada laboral en el Comprehensive Healt Center de Kingston/St Andrew.

Durante el pasado 21 de marzo, la colaboradora modificó la costumbre hogareña y en reiteradas ocasiones reserva la primera taza de café del día para compartirla junto a los colegas jamaicanos, a fin de propiciar un clima de amistad y de confort en el tratamiento hospitalario.

En diálogo con Prensa Latina vía internet, la brigadista de la mayor de las Antillas valoró positivamente, su experiencia en el suelo jamaicano, tanto en lo cultural como en lo profesional, donde ha tenido que lidiar con pacientes y patologías diferentes.

Durante el intercambio, la especialista cubana ratificó el compromiso de los colaboradores de ayudar al pueblo de Jamaica a vencer la enfermedad y, «regresar sanos y salvos a la Patria».

Tiene la convicción de que el ejército cubano de batas blancas llegará hasta el último rincón del mundo que lo necesite y no se rendirá jamás.   Así lo demuestra la presencia solidaria de brigadas del contingente Henry Reeve en 27 naciones.

Al cuidado de su familia en su natal Minas de Matahambre, en Pinar del Río, dejó la profesional cubana a sus dos hijas, a quienes convocó a no bajar la guardia en los estudios y ser responsables en el cumplimiento de las medidas sanitarias.

Aunque solo lleva poco más de dos meses en Jamaica, la enfermera Juana Herrera y el resto de los colaboradores cubanos reciben la gratitud y el reconcimiento de los ciudadanos jamaicanos, que los ven como protagonistas de la solidaridad ante la expansión de la pandemia.  

Tomado de Prensa Latina