A la entrada del canal de acceso a la bahía de Santiago de Cuba se yergue esta fortificación militar que tuvo sus inicios en las primeras décadas del siglo XVII, cuando corsarios y piratas europeos merodeaban por el Caribe.

Esta fortificación se terminó de construir en 1643 y se llamó Castillo del Morro San Pedro de la Roca.

Este sitio se corresponde con el sistema de defensa de la entrada de la sinuosa bahía de Santiago de Cuba de más de 9,2 km2. A él se integra la fortaleza La Estrella, los fuertes de La Avanzada y el número 1 y 2, la casamata de las comunicaciones, las baterías alta y baja de La Socapa, el faro del Morro y su pieza fundamental: el propio castillo

El lugar fue protagonista de significativos hechos en los que participaron connotados corsarios y piratas. En el siglo XVIII, en el enfrentamiento entre potencias europeas por las posesiones del Caribe, fueron rechazadas en diferentes momentos escuadras inglesas.

En el siglo XIX, debido a los cambios esenciales que se produjeron en esta zona del mundo, la antigua fortaleza pasó a desempeñarse como prisión durante las gestas independentistas del pueblo cubano.

El 3 de julio de 1898, el castillo fue escenario final de la batalla naval, donde quedó destruida la Armada Española en su enfrentamiento con la Armada Norteamericana, hecho que prácticamente decidió el fin del dominio español en América y que forma parte indisoluble de la historia del sitio.

La variedad del conjunto arquitectónico sumado a los aportes de la naturaleza circundante, entregan un paisaje cultural extraordinario, así como los esfuerzos realizados para preservar la fortaleza por parte de personalidades como el doctor Francisco Prat Puig en la década de 1960 o la labor de restauración y reconstrucción emprendida por un equipo de trabajo multidisciplinario posibilitó que fuera declarado por la UNESCO en 1997 como Patrimonio Mundial de la Humanidad.