Más que ascender en sí a La Gran Piedra, la experiencia de vivir ese recorrido, en Santiago de Cuba, requiere tres paradas imprescindibles: el jardín, subir a la roca de grandes dimensiones y visitar el museo La Isabelica.

Por orden, primero está el Jardín Ave del Paraíso, un sitio donde se pueden encontrar las más bellas flores tropicales y de climas menos templados.

El terreno donde hoy se cultivan las flores fue una de las 171 antiguas haciendas cafetaleras y que hoy forman parte del Paisaje Arqueológico de las Primeras Plantaciones Cafetaleras en el Sudeste de Cuba.

La segunda parada es el ascenso en sí a La Gran Piedra, uno de los mejores miradores del oriente de Cuba, donde se divisa el espectacular relieve abrupto de la topografía santiaguera.

Desde ahí se observa la hermosa conjunción del mar Caribe, el verdor de la floresta cubana y el cielo azul.

Por último, y no menos importante, está el Museo La Isabelica, sitio donde en una de sus paredes se localiza la placa en bronce que identifica el carácter de Patrimonio de la Humanidad del Paisaje Arqueológico de las Primeras Plantaciones Cafetaleras en el Sudeste de Cuba.

El lugar describe la manera de vivir de los franceses durante su asentamiento en Cuba siglos atrás, también se hace referencia al proceso de obtención del café y a la esclavitud.