Investigadores, artistas e intelectuales presentes en la Jornada de la Presencia Francesa en Guantánamo, abogaron en Guantánamo por preservar el legado de la cultura gala en esta región del oriente cubano.

Los participantes en el encuentro se pronunciaron a favor de visibilizar y proteger las ruinas de los cafetales franceses, Patrimonio de la Humanidad, y uno de los últimos vestigios materiales de lo que significó, su influencia en la producción cafetalera de Cuba.

Por el camino del café le entra al oriente cubano el arte, la cultura y otros modos perdurables en el ajiaco que es nuestra nacionalidad, aseguró Jorge Núñez, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en esta provincia.

Por su parte la investigadora María Elena Orozco, puntualizó que lo francés en la construcción social cubana no cayó del cielo, vino de abajo, por lo que conservar, conocer y divulgar la historia de la migración francesa es fundamental.

En el encuentro, auspiciado por la Uneac del territorio, la Dirección de Cultura, la empresa de Café Alto Serra, las universidades de Guantánamo y de Oriente, y la Alianza Francesa de Santiago de Cuba, los delegados, debatieron en torno a la influencia de los franceses en arquitectura y la vida sociocultural de este territorio, visitaron las ruinas de los cafetales y la Tumba Francesa Santa Catalina de Ricci.

En la jornada de este jueves, se inaugurará la exposición Divino café del artista plástico George Pérez y cerrará la noche con la degustación de café y platos típicos con influencias de la comida francesa, a cargo de la Asociación Culinaria, el Hotel Guantánamo y la Empresa Alto Serra.

Tomado de Prensa Latina