Quién podía imaginar que después de la destrucción que dejó el huracán Sandy Santiago de Cuba, se iba a recuperar en tan poco tiempo, mucho menos imaginable es que para los 500 años de la Villa, estaría linda como una quinceañera, pero más asombroso aún es que actualmente la urbe da la sensación de una ciudad que no duerme por sus luces de diferentes colores y sus propagandas.

En las calles, avenidas e inmuebles, llama la atención el reflejo de los colores verde, amarillo, azul y rojo que se proyectan en las paredes de inmuebles, luces que dan un atrayente glamur a la ciudad; para poder apreciar lo que digo hay que verla en las noches, es una belleza incomparable.

Esta añeja urbe con esa nueva estética da un aire de modernidad que se ha venido complementando con las labores de remozamiento y construcción de locales para devolverlos a su vida útil, con nuevos servicios que se ponen a disposición del pueblo, fruto del movimiento Santiago Arde que tiene como máximo inspirador al primer secretario del Partido en la provincia y Héroe del Trabajo, Lázaro Expósito Canto.

Una muestra de lo que digo puede apreciarse en la Avenida Victoriano Garzón, los edificios 18 plantas de la propia arteria, de Martí y la central y de Trocha, por solo mencionar algunos ejemplos.

Ahí están las lámparas que el pueblo ha bautizado como arañitas que están enclavadas en Ferreiro, en el coppelia La Arboleda, en la Avenida de los Libertadores, entre otros lugares.

Se suma a este renacer de la imagen de Santiago el rescate de las fuentes que refrescan el ambiente y algunas que son de nueva creación.

Actualmente el ambiente que se vive en la provincia es de satisfacción, orgullo, beneplácito, que nos hayamos convertido en un referente para todo el país por los logros y éxitos los que se complementan con nuestra hospitalidad, solidaridad.

Creo que hoy más que nunca está presente en Chago la letra de una canción que señala que Santiago está que arde/Santiago está durísimo, y yo le agregaría que tiene sus puertas abiertas para aquellas personas que quieran ver de cerca lo que se ha hecho y lo que estamos haciendo para seguir apostando por más.

Escrito por Angela Santiesteban Blanco y publicado en Sierra Maestra