El prestigioso intelectual cubano y director de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, Doctor Eusebio Leal Spengler, fue distinguido la víspera con la condición de Hijo Ilustre de la Ciudad de Santiago de Cuba, uno de los más altos reconocimientos que otorga la Asamblea Municipal del Poder Popular en la ciudad heroica.

La distinción fue entregada en el contexto de la edición 38 del Festival del Caribe en ceremonia encabezada por los integrantes del Comité Central del PCC Lázaro Expósito Canto, primer secretario del Partido en Santiago de Cuba y Beatriz Jhonson Urrutia, vicepresidenta del Consejo de Estado y presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular.

El reconocimiento, trascendió en el acto de entrega, premia el actuar comprometido del Doctor en Ciencias Históricas Leal Spengler en la difusión de la rica historia santiaguera y la permanente defensa de su patrimonio, desde el conocimiento de su jerarquía histórica y cultural; labor con la que ha enaltecido los méritos que con orgullo ostenta la ciudad Héroe de la República de Cuba.

En la resolución aprobada a tales efectos se significan los estrechos vínculos que estableció desde su juventud el también académico destacado y presidente de la Comisión Nacional de Monumentos, con personalidades relacionadas con la salvaguarda del patrimonio de la antigua provincia de Oriente y su papel protagónico en el surgimiento de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago, en 1997, con la que desde entonces ha mantenido una constante labor conceptual, metodológica y técnica.

Fue ponderada asimismo la relación de Leal con proyectos de largo alcance como la conservación del cementerio patrimonial Santa Ifigenia, la restauración del área monumental 26 de Julio, del sitio Castillo del Morro y los frentes guerrilleros, entre otros.

Raúl Fornés Valenciano, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular dijo que Eusebio Leal es y será para los cubanos un referente obligatorio en la conservación no solo del patrimonio nacional, sino también de la historia de Cuba.

El alcance de sus obras, sentenció, no se circunscribe solo a lo estético, va más allá, va a lo espiritual; y resaltó las convicciones, patriotismo, la firmeza de su compromiso social y entrega infinita a la obra de la Revolución de Leal Spengler.

Por su parte el director de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, Máster Omar López Rodríguez significó que el esquema de gestión patrimonial implantado por la tenacidad y capacidad innovadora de Eusebio Leal es referente universal y le ha valido el reconocimiento a su labor personal convincente y efectiva.

Eusebio es un intelectual premiado como pocos, porque él encarna la salvaguarda de lo más bello, puro y esencial de nuestro pueblo: su identidad, dijo Omar López y ponderó el especial sentido del deber, la inteligencia usada en función del bien y la capacidad oratoria innata del intelectual, fecundo historiador y político.

La ciudad heroica, recalcó López Rodríguez, no olvidará nunca sus aportes decisivos para dignificar los sitios de nuestra urbe que marcan la historia de la nación.

Como parte del solemne acto, que tuvo como escenario a la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, le fue igualmente conferido a Eusebio Leal el Premio Internacional Casa del Caribe, distinción que se otorga cada año a personalidades y agrupaciones con aportes a la cultura cubana y caribeña y que consiste en la mpaka, cuerno de buey, que es parte de la nganga, objeto centro de los practicantes de la Regla Bantú o Palo Monte en Cuba.

«Con este acto reconocemos sus valiosos aportes a la cultura cubana, caribeña y universal y sus evidentes y palmarias contribuciones a esa síntesis del mundo que somos los caribeños. Interprete este objeto como un talismán y un resguardo que le entregan con orgullo los hijos legítimos de Santiago de Cuba, desde el umbral de su intimidad como pueblo, para que continúe protegiéndolo como el monumento moral a la Revolución que usted representa», expresó Orlando Vergés, director de la Casa del Caribe, al entregar el símbolo.

Minutos después el sacerdote Juan Martell Portuondo, babalao y presidente de la filial de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba en Santiago y Manolo Popellono, de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, pusieron el atributo en manos de Leal que lo acogió hondamente emocionado.

En sus palabras de agradecimiento el historiador de La Habana interpretó el agasajo como un aliento en esta etapa de la vida en la que hace un resumen de lo que ha sido posible realizar y significó que nada de esto se hubiera concluido sin el trascendental acontecimiento que comenzó en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953.

Leal Spengler expresó su gratitud a Santiago y dijo que asumía los reconocimientos con el mismo espíritu del epitafio que acompaña la tumba de Salvador Cisneros Betancourt, en el cementerio memorial de Camagüey: ´mortal, ningún título te asombre, polvo y solo polvo, cual el hombre´.

«Cubierto con esas cenizas que hay que imponer cuando asalta la vanidad como una serpiente el corazón del hombre que es honrado, recibo el título de Hijo de una ciudad que siempre consideré como vientre de la Patria:¡Cúantos hijos grandes tuvo! Equipararnos a ellos, es realmente un suceso extraordinario y perennemente inmerecido», recalcó.

Se encontraban presentes también en la ceremonia Erdwin González, delegado de la Misión de Puerto Rico en Cuba; el Premio Nacional de Artes Plásticas Eduardo Roca Salazar (Choco), la Premio Nacional de Literatura Nancy Morejón y Alberto Lescay, presidente de la Fundación Caguayo para las Artes Monumentales y Aplicadas, entre otros intelectuales y artistas participantes en la edición 38 del Festival del Caribe.

Tomado de Juventud Rebelde

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