La peña Escalinata, espacio habitual de la Casa Dranguet, dedicó su última entrega a resaltar los aportes que hacen los diferentes espacios socio culturales de Santiago de Cuba, al poner en relieve aquellas aristas que hacen singular a la llamada Capital del Caribe.

Rodolfo Tamayo, anfitrión de La Celosía –que también tiene como escenario la Casa Dranguet–, fue uno de los invitados convocados en esta ocasión quien ofreció su singular visión sobre la ciudad de Santiago de Cuba y la labor que realiza él al frente de su tertulia, y de ediciones Caserón, para mostrar estas singularidades.

Por su parte Noel Pérez García, de la peña Crónicas de mi Ciudad, explicó cómo al compartir el buen arte con aquellas aristas curiosas de la urbe le han garantizado un público habitual por varios años.

Mención especial para la peña Desempolvando, que con un enfoque a la archivística como ciencia y con matices culturales, se ha convertido en una de las tertulias más importantes de la urbe, en ya siete años, con un público habitual que busca en cada entrega conocer un poco más sobre la tierra caliente.

La rica y variada riqueza cultural de Santiago de Cuba no solo ha derivado en hermosos versos, en las mejores rimas de los bardos o en deslumbrantes cuadros, sino que, además, ha motivado que nazcan espacios socio culturales que aboguen por visiones múltiples, variadas y coloridas, de una antigua villa colonial española que es, cuando menos, única.