La universidad de verano que se realiza desde 1994, de forma ininterrumpida en Santiago de Cuba con estudiantes franceses, tiene como objetivo que estos últimos comprendan de manera profunda la cultura de la mayor nación del área del Caribe.

A decir de la DraC. María Elena Orozco Melgar, profesora de Historia del Arte, de la Universidad de Oriente, ese intercambio se realiza “sin tabúes, porque los cursos permiten a los estudiantes franceses conocer la realidad cubana, como vive la población y estar en contacto con las personas, porque sabemos que Cuba es objeto de una campaña difamatoria, y esa realidad se desconoce fuera del país”.

En Santiago de Cuba, los estudiantes franceses reciben clases de arquitectura, de pintura, de literatura, también sobre el estatus de la mujer en el país, “y creo que estos encuentros han sido una manera de luchar contra el Bloqueo Económico, Comercial y Financiero, en especial porque mostramos que más que un «Embargo», es un verdadero «Bloqueo», y se han convertido en un puente entre Cuba y Francia, inició con la facultad de Ciencias Humanísticas y continúo con la de Economía y Ciencias Sociales, todo dentro de un convenio de colaboración que existe desde el año 1978, entre las universidades de Oriente, de Santiago de Cuba, y de Burdeos, de Francia, mediante el cual han venido profesores franceses a Cuba, y académicos cubanos han visitado la nación europea”.

“Las escuelas de verano, uno de los componentes más importantes dentro de este convenio de colaboración, han derivado después de la visita de los estudiantes, en trabajos de maestría e investigaciones de doctorado. El intercambio con los estudiantes comenzó en 1994, de forma ininterrumpida hasta la actualidad, el primer grupo llegó en el verano de ese año, en el momento más duro del llamado Período Especial”, detalla Orozco.

“Los profesores que sumen las clases de esos grupos de universidad de verano –de unos veinte alumnos– son cubanos, en especialidades como literatura, cine, arte, economía… contamos con un grupo muy diverso de educadores, procedente de humanidades, sociales, economía. En coordinación con el Centro Provincial de Patrimonio Cultural, se les lleva a la Casa de Diego Velázquez, al Morro, al cementerio, al Museo del Carnaval, El Cobre… y otros sitios emblemáticos de Santiago de Cuba”, asegura Orozco.

Ese convenio ha posibilitado, además, que artistas como Alberto Lescay, Lobaina, Israel Tamayo y Aida Bahr, hayan intercambiado en Francia con investigadores y estudiantes de la nación gala, una muestra de que el mismo no se ha limitado, en sus casi 40 años de existencia, solo al ámbito académico.

Actualmente, una línea con gran desarrollo dentro del convenio es la tutoría compartida, por franceses y cubanos, de diferentes tesis, en especial de doctorado, además de los intercambios en coloquios.

Desde este 16 de julio y hasta el 28, estudiantes de Francia intercambian en Santiago de Cuba con profesores, recibirán conferencias sobre diferentes aristas de la cultura de la nación caribeña y visitarán lugares de interés, siguiendo una tradición de casi cuatro décadas y que promueve lazos de amistad a partir del conocimiento.

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