Pequeñas fincas cafetaleras en Cuba diversifican sus producciones e introducen tecnologías más eficientes en el manejo de los cultivos a fin de asegurar la sostenibilidad económica, destacó un experto en la materia.

Científicos del Instituto de Investigaciones Agroforestales (INAF) respaldan la reconversión de esos enclaves, lo que permite ampliar las producciones in situ de alimentos y generar ingresos financieros adicionales para los pequeños agricultores.

El tema fue analizado este viernes en la Convención Internacional Agroforestal Cuba 2017, a partir de varias ponencias, entre ellas la presentada por el experto Isidro Fernández del INAF.

La producción sostenible, la asociación de cultivos, la diversificación de las producciones, el empleo de materia orgánica y la explotación eficiente del suelo, son tendencias de la agricultura actual, recordó el máster en ciencias.

Según sustentó, la introducción de tecnologías eficientes en el manejo de los cultivos puede ser el camino a seguir para dar solución a los problemas económicos y productivos existentes.

En general, señaló, los monocultivos se caracterizan por ser frágiles desde el punto de vista económico y fitosanitario, y en el caso de las plantaciones permanentes, en su mayoría, muestran largos períodos de improductividad, lo que incide en la recuperación de las inversiones. Empresas agropecuarias de los municipios de la oriental provincia de Santiago de Cuba: Tercer Frente, La Maya, San Luis, Contramaestre, Palma Soriano y Segundo Frente son objeto de ese empeño conjunto entre el INAF y los productores directos.

Entre los principales resultados, Fernández destacó el incremento de las cosechas cafetaleras y de renglones secundarios entre los que se encuentran viandas, granos, cereales, frutales y vegetales.

En dependencia de las posibilidades de cada finca se impulsó, además, la producción de leche y carne con el propósito de elevar los ingresos y mejorar la alimentación de los productores y sus familias, valoró.

En cada unidad de referencia, informó, quedó establecido un programa de desarrollo hasta 2022 para el café como cultivo fundamental, con la ayuda de soporte electrónico.

El INAF colaboró igualmente en el reordenamiento de las áreas destinadas al fomento de los distintos renglones productivos, precisó el perito.

La capacitación y la asesoría técnica, resumió, posibilitó la introducción de tecnologías que permiten diversificar las producciones en fincas cafetaleras, sin que se afecte el rubro principal.

Tomado de Prensa Latina.

Anuncios