La exposición fotográfica Una inmersión en la historia que trajo al centro de esta ciudad los tesoros sumergidos en el litoral en un impactante acercamiento visual, continúa hoy asombrando tras dos meses de su apertura.

Decenas de personas, nacionales y extranjeras, que atraviesan el céntrico parque Céspedes, no pueden sustraerse a la fuerza de las imágenes y se detienen a observarlas y a intentar apropiárselas mediante cámaras fotográficas y de video.

Las grandes gráficas reflejan vestigios de los acorazados Cristóbal Colón, almirante Oquendo y Vizcaya, los destructores Furor y Plutón, el buque carbonero estadounidense Merimac y el pecio SCOW, también de ese país, involucrados en la batalla naval de la guerra hispano-cubana-norteamericana.

En el preámbulo, abre las expectativas la obra plástica al óleo de Reynaldo Alvarez, con el reflejo de la salida de los barcos de la escuadra del almirante español Pascual Cervera por la bocana de la bahía minutos antes de enfrentarse a los navíos norteamericanos el 3 de julio de 1898.

El Ministro de Cultura, Abel Prieto, estuvo presente en la apertura de la muestra, a la cual acompaña la circulación del libro homónimo en el que se aborda el Parque Arqueológico Subacuático vinculado a esas acciones bélicas.

El texto, auspiciado por la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la Unesco, refleja en sus 147 páginas abundante información y gráficas de esos buques españoles hundidos durante el enfrentamiento con barcos de Estados Unidos.

Con una pormenorizada explicación de cada uno de los siete sitios arqueológicos de ese enclave patrimonial, el volumen es una valiosa oportunidad para adentrarse en un paisaje que a pesar de estar cercano no es suficientemente conocido por las obvias razones de su ubicación submarina.

Ese empeño de un equipo de realización, liderado por el doctor Vicente González, llama también la atención acerca de los peligros para la conservación de esas piezas arqueológicas debido al saqueo de individuos inescrupulosos, junto a actividades humanas que pueden alterar ese entorno.

La iniciativa es resultado del esfuerzo del Centro Regional de Gestión y Manejo del Patrimonio Natural y Cultural Subacuático de Santiago de Cuba, con la colaboración del Centro Nacional de Patrimonio Cultural, Cooperación Española y Cubasub.

Escrito por Martha Cabarales y publicado en Prensa Latina.

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