Jean Christhope Galland, especialista de la fundación Malongo, anunció hoy aquí perspectivas del proyecto internacional Los Caminos del Café, auspiciado por esa institución, la Unión Europea y la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC).

Entre las expectativas, el experto se refirió a los nexos con los trabajadores privados del territorio, principalmente dueños de restaurantes y casas de alquiler, con quienes planean alianzas para considerarlos embajadores de esa iniciativa, encaminada a enaltecer la cultura cafetalera en el mundo.

Galland explicó que se trata de establecimientos que comercializan la bebida con una alta calidad y defienden formas tradicionales de prepararla y degustarla, además de conferir valor a la culinaria local con influencias francesas, mediante recetas que trascendieron en el tiempo y continúan presentes.

Puso ejemplos de cómo combinar el café con diferentes platos e insistió en que el requisito fundamental será la calidad, en una interacción beneficiosa porque habrá acciones de promoción por diversas vías para esos negocios que hacen más visible el patrimonio de origen francés en esta zona oriental.

Para favorecer ese empeño el especialista aludió la próxima presencia de una chef de ese país europeo para impartir modalidades de capacitación para esos trabajadores, quienes recibirán esos conocimientos en la Casa Dranguet, Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero.

Recientemente, Galland realizó una cata con granos de café procedentes de los campos cubanos y también de Etiopía, Colombia e Indonesia, con el fin de mostrar su calidad y diversidad, ante un auditorio formado por promotores turísticos y otros profesionales.

Explicó entonces que la virtud de ese néctar comienza desde el campo donde se cultiva y finaliza en la taza, mediante un proceso que incluye faenas de beneficio, fermentación, secado y tueste.

Aludió a las múltiples variedades existentes y elogió las bondades del café cultivado a grandes alturas, así como la necesaria dosificación de la acción de los rayos solares.

Localizados entre esta provincia y la de Guantánamo, en el sureste de la isla, son 171 los antiguos emporios agrícolas declarados Patrimonio de la Humanidad y la OCC aplica un plan de manejo integrado y de gestión de ese paisaje que está organizado en los circuitos uno y dos.

El primero, correspondiente a la Gran Piedra, abarca los cafetales La Idalia, La Isabelica, La Gran Sofía, Las Mercedes y La Siberia, mientras que el segundo, el de Fraternidad, incluye el de ese nombre y los de San Felipe, San Juan de Escocia, San Luis de Jacas y Santa Paulina.

Escrito por Martha Cabrales (Prensa Latina)

 

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