La antigua hacienda Fraternidad, que forma parte del Paisaje Arqueológico de las Primeras Plantaciones Cafetaleras del Sudeste de Cuba –declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2000–, comenzó a ser objeto de una restauración que comprende la intervención en los componentes de madera y en las paredes y muros de la casona del siglo XIX.

De manera general, en «Fraternidad» se hace una rehabilitación integral que incluye la restauración y un posterior uso determinado del sitio, y dentro de las labores previas, se realizaron los trabajos de arqueología y apuntalamiento de la estructura.

Apuntalamiento de la estructura, paso previo a los trabajos de restauración. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra.

Según el arquitecto Yusbani Muxart Fuentes, proyectista principal, actualmente “se sustituyen las piezas de madera que están en mal estado, en específico las columnas, los vanos, cubiertas, pisos y paredes, pues la estructura completa de la casona es de madera, y también se está trabajando en la albañilería, en la reparación de los muros y paredes con el mortero de cal que se preparó en tanques de fermentación, siempre respetando las tecnologías empleadas originalmente cuando se construyó la hacienda Fraternidad. El apuntalamiento que hoy se observa se hizo para sostener la estructura y poder realizar todas estas labores”.

El especialista adelantó que en unas cuatro hectáreas de terreno, alrededor de la antigua hacienda Fraternidad, se sembrarán distintas variedades de café, con el objetivo de recrear, en un Parque Eco Arqueológico, el cultivo de ese aromático grano a la usanza del siglo XIX en Santiago de Cuba, que será mostrado en senderos interpretativos que acompañarán los exponentes patrimoniales que se exhibirán en la casona, una vez concluida la rehabilitación integral.

Cambio de piezas de madera en mal estado.
Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra.

“Esos senderos interpretativos posibilitarán que los visitantes puedan observar los árboles frutales que acompañaban el cultivo del café siglos atrás, además de las diferentes variedades de cafeto y las técnicas que se empleaban, todo eso será detallado y explicado por un guía especializado” explica Muxart y añade que “en estos momentos en «Fraternidad», en un área de vivero, se están cultivando algunas de las posturas de cafetos que pronto se trasplantarán en esos áreas de senderos interpretativos”.

El proyecto de rehabilitación integral de la antigua hacienda Fraternidad incluye, una vez concluida estas labores que hoy se realizan, la creación de espacios donde se mostrarán objetos museables, “en el primer nivel se preparará una habitación que recree cómo eran los cuartos de una hacienda cafetalera en el siglo XIX, también un despacho con una biblioteca, que eran locales muy usados en aquel entonces, además de un recibidor, un comedor, y como curiosidad, existe la propuesta de hacer un salón donde se conservarán unos grafitis que ahora existen y se contará una historia a partir de ellos. En el segundo nivel, que es la parte productiva y de almacenes, se pretende habilitar un espacio libre que permita que los visitantes vean la rueda hidráulica que se va a emplazar, tecnología impulsada por la fuerza del agua. El tercer nivel se habilitará como lo que era antes: un almacén, donde se colocarán sacos de café, en sus diferentes formas. Todas estas iniciativas tienen como objetivo recrearle al visitante cómo lucía esta hacienda cafetalera en el siglo XIX, también que puedan observar cómo se hacía el proceso productivo del café”.

Graffiti. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra.

En las áreas exteriores, el proyecto de rehabilitación integral de «Fraternidad» tiene previsto la creación de un jardín en la parte frontal, usuales en las haciendas cafetaleras, con plantas que eran preferidas por los colonos franceses. Este tendrá forma simétrica, con pasillos de circulación de piedra o arena, con especies vegetales con una altura de un metro aproximadamente.

En un edificio al lateral de la antigua casona, el proyecto tiene previsto la creación de un recibidor donde se prestarán servicios mínimos, como la venta de suvenires, agua y otros productos muy básicos, también se tiene pensado un baño para trabajadores y otro para visitantes.

Trabajos en Fraternidad. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra.

Igualmente se realizará la restauración de los secaderos, ubicados en la parte posterior de «Fraternidad», y de las terrazas de secaderos, con el objetivo de que los visitantes tengan una apreciación más completa del proceso y de las técnicas de producción de café en el oriente de Cuba en el siglo XIX, además de poder apreciar los valores excepcionales del paisaje natural de la localidad.

La rehabilitación integral de la antigua hacienda «Fraternidad» –que integra el llamado Circuito Dos de igual nombre–, forma parte del proyecto internacional «Los Caminos del Café», financiado por la Unión Europea, la fundación Malongo y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, y tiene como objetivo la puesta en valor de un conjunto de cinco ruinas, consideradas hoy, junto a otras 166, parte del Patrimonio de la Humanidad, sobre los presupuestos del desarrollo sostenible y el turismo responsable.

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