La exposición fotográfica Las fortificaciones de los Antonelli en Cuba se muestra al público en el Centro Cultural Francisco Prat Puig, de esta ciudad, donde fue erigida una de esas obras defensivas en el siglo XVII.

Donada a la Oficina del Conservador de Santiago de Cuba por la asociación española Amigos del Castillo de Montjuic, exhibe en paneles imágenes de ese patrimonio, asumido por maestros de la ingeniería militar de la época, procedentes de una familia italiana.

En el caso del Castillo San Pedro de la Roca, en la urbe oriental, desempeñó un rol fundamental en la protección contra ataques de corsarios y piratas, y justo al frente de ese imponente baluarte en forma de terrazas, se desarrolló en 1898 la batalla naval que definió la guerra Hispano-Cubano-Norteamericana.

Precisamente en diciembre próximo se cumplirán 20 años de haber sido incluido por la Unesco en la lista de Patrimonio de la Humanidad el Sitio Histórico Castillo del Morro, al cual están asociados otras obras defensivas de la bahía como fuertes y baterías en La Estrella, La Socapa y Aguadores.

La familia Antonelli dio al mundo seis arquitectos militares que durante un siglo sirvieron a la corona española, con el proyecto y edificación de un colosal sistema defensivo.

Sus autores adecuaron los diseños a las características geográficas de cada lugar, en particular en el ámbito topográfico, y por eso las construcciones se adaptaron a las irregularidades de los farallones, como sucedió en Santiago de Cuba.

Los ejemplos más representativos en la Isla son el Castillo de los Tres Reyes del Morro, en La Habana, y San Pedro de la Roca, los cuales junto al de San Felipe del Morro en San Juan, Puerto Rico, forman la trilogía de fortificaciones militares más significativas en el Caribe según estudiosos de esa arquitectura.

Escrito por Marlene Montoya y publicado en la Agencia Cubana de Noticias.

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