El Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero, única institución de su tipo en el país y con sede en la ciudad de Santiago de Cuba, engrosa hoy su colección con una donación de objetos artesanales, libros y maquinarias, de diferentes partes del mundo, vinculados al cultivo y procesamiento del aromático grano.

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Con gran emoción, los especialistas de la Casa Dranguet –como también se le conoce al centro–, reciben ese regalo pues completa el discurso interpretativo de la institución al mostrar, ahora además de todo el recorrido mundial del grano, aristas relacionadas con su cultivo y formas de degustación, por primera vez, se incluyen detalles del procesamiento industrial del cerezo.

Antiguos molinillos, artesanías, entre otros objetos, forman parte de la donación. Foto J. Loo Vázquez
Antiguos molinillos, artesanías, entre otros objetos, forman parte de la donación. Foto J. Loo Vázquez

Yaumara López, jefa del departamento de Arqueología de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC) y coordinadora por la parte cubana del proyecto internacional Los Caminos del Café, valoró hoy la donación como “una de las acciones más importantes del proyecto en la actualidad, en el conocimiento, reconocimiento y visibilidad en Cuba de aspectos relacionados con la cultura del café a nivel internacional”.

Actualmente los restauradores de la Oficina del Conservador de la Ciudad trabajan en la limpieza y restauración de las piezas de la donación. Foto J. Loo Vázquez
Actualmente los restauradores de la Oficina del Conservador de la Ciudad trabajan en la limpieza y restauración de las piezas de la donación. Foto J. Loo Vázquez

La donación, que incluye diferentes maquinarias, antiguos molinillos, piezas de artesanía, una gran cantidad de libros, entre otros objetos, es solo una avanzada de la colección privada del señor Alfred Conesa, una personalidad en Francia, asesor de la empresa y la fundación Malongo, y quien Yaumara López justipreció como “un erudito y también un filántropo, él fue de las personas que en los inicios del proyecto los Caminos del Café, cuando era solo una idea y un sueño, hizo mucho para que se ganara en objetividad y uno de los grandes impulsores del proyecto”.

Antiguas máquinas como esta, vinculadas a la cultura cafetalera, completan el discurso interpretativo de la Casa Dranguet. Foto J. Loo Vázquez
Antiguas máquinas como esta, vinculadas a la cultura cafetalera, completan el discurso interpretativo de la Casa Dranguet. Foto J. Loo Vázquez

“Esos objetos muestran la historia del procesamiento del café en diferentes partes del mundo y en diferentes épocas”, asegura Yaumara López y acota que “hay objetos aparentemente muy sencillos, como pilones de Indonesia, pero que tienen un increíble valor cultural, también una colección de molinillos Peugeot, empleados en los hogares, en las casas, además están las maquinarias del procesamiento industrial del café, torrefactora, molino, que van a ser muy interesantes cuando se inserten en el discurso interpretativo que ya existe en la Casa Dranguet”.

A las ya atractivas propuestas del discurso del Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero, muy pronto se sumará una moderna torrefactora que permitirá apreciar, a pequeña escala, el proceso del tueste del aromático grano, con lo que la institución se reafirmará como un referente a nivel nacional.

La donación del señor Alfred Conesa incluye una gran cantidad de documentación. Foto J. Loo Vázquez
La donación del señor Alfred Conesa incluye una gran cantidad de documentación. Foto J. Loo Vázquez.

“Los Caminos del Café”, es un proyecto de colaboración financiado por la Unión Europea, la Fundación Malongo y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, el cual contribuye al desarrollo socio-económico sostenible, sobre la base del patrimonio cafetalero y la cultura de la provincia de Santiago de Cuba, con el apoyo de un turismo responsable.

Escrito por Angela Santiesteban Blanco y J. Loo Vázquez.

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