Una cata que favoreció mayor conocimiento del café, esa bebida milenaria, desarrolló en la Casa Dranguet el especialista francés Jean Christhope Galland, como parte del proyecto internacional en marcha hoy aquí en pos de ese legado.

La degustación, ofrecida en el Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero, evaluó las características de granos procedentes de los campos cubanos y también de Etiopía, Colombia e Indonesia, con el fin de mostrar su calidad y diversidad.

Ante un auditorio formado por promotores turísticos y otros profesionales, Galland explicó que la virtud de ese néctar comienza desde el campo donde se cultiva y finaliza en la taza, mediante un proceso que incluye faenas de beneficio, fermentación, secado y tueste.

Aludió a las múltiples variedades existentes y ponderó las bondades del café cultivado a grandes alturas, así como la necesaria dosificación de la acción de los rayos solares.

La cata realizada por el experto europeo en la antigua vivienda del hacendado Carlos Dranguet, en pleno centro histórico urbano, se insertó en el proyecto Los Caminos del Café, que impulsa la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC) con el auspicio de la Fundación franco-belga Malongo y la Unión Europea.

Entre las proyecciones que asesora Galland está la de reproducir el ambiente de los antiguos cafetales franceses en el sur-oriente cubano, con el mayor acercamiento posible al panorama rural, social y productivo, de finales del siglo XVIII y del XIX, en un parque arqueológico centrado en la hacienda Fraternidad.

El fomento de un Jardín Botánico con los árboles frutales de entonces y un museo etnográfico con elementos vivos de aquella realidad son parte de esas expectativas.
Localizados entre esta provincia oriental y la de Guantánamo, son 171 los antiguos emporios agrícolas declarados como Patrimonio de la Humanidad y la OCC aplica un plan de manejo integrado y de gestión de ese paisaje que está organizado en los circuitos uno y dos.

El primero, correspondiente a la Gran Piedra, abarca los cafetales La Idalia, La Isabelica, La Gran Sofía, Las Mercedes y La Siberia.

Mientras que el segundo, el de Fraternidad, incluye el de ese nombre y los de San Felipe, San Juan de Escocia, San Luis de Jacas y Santa Paulina.

Publicado por Martha Cabrales en Prensa Latina

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