La peña científica, cultural e histórica “Desempolvando”, que tiene por sede habitual hace casi seis años el Archivo Provincial de Santiago de Cuba, en su entrega de enero decidió trasladarse hacia el Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero, por una buena razón: estuvo dedicada al café y su huella, trascendencia y importancia en la urbe.

Alfredo Sánchez Falcón, especialista de la Casa Dranguet, compartió detalles curiosos de la historia del café en Cuba, vistos desde los documentos que se atesoran en los fondos documentales de Santiagode Cuba. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra
Alfredo Sánchez Falcón, especialista de la Casa Dranguet, compartió detalles curiosos de la historia del café en Cuba, vistos desde los documentos que se atesoran en los fondos documentales de Santiagode Cuba. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra

En el agradable entorno de la Casa Dranguet, en el patio de la institución y donde hoy se puede degustar uno de los mejores cafés en Santiago de Cuba, se habló del descubrimiento del aromático grano y sus propiedades estimulantes, su recorrido por diferentes naciones hasta llegar a América, específicamente a Martinica, en el año 1728, una primera y única planta de cuatro originales que se mandaron.

La Peña Desempolvando, más que una actividad cultural, es un encuentro entre amigos. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra
La Peña Desempolvando, más que una actividad cultural, es un encuentro entre amigos. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra

José Pascual Varona, más conocido como Pini, quien es el creador y anfitrión de la tertulia, invitó en esta ocasión a Alfredo Sánchez Falcón, voz imprescindible en Cuba cuando se trata de la ciencia de la archivística y su relación con la huella francesa, el café y la esclavitud.

Café Dranguet, durante la peña Desempolvando. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra
Café Dranguet, durante la peña Desempolvando. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra

“La primera plantación de café de la cual se tiene registro en Cuba fue en el año 1748, y se ubicó en la zona actual de Wajay, Consejo Popular del Municipio de Rancho Boyeros, y las plantas procedían de Santa Domingo, aunque el desarrollo vertiginoso de este cultivo llegó con los emigrantes franceses a finales del siglo XVIII y durante el XIX”, asegura Sánchez Falcón.

La mejor compañía de una peña cultural dedicada al café es, precisamente, la sabrosa bebida. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra
La mejor compañía de una peña cultural dedicada al café es, precisamente, la sabrosa bebida. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra

Acotó, además, que “entre los años 20 y 40 del siglo XIX fue la época de mayor desarrollo de ese cultivo en el país, producción que después decayó, entre otras razones, por las guerras independentistas” y señaló también que “en el Archivo Provincial de Santiago de Cuba, también en los fondos de otras instituciones de la ciudad, está la mayor colección de documentos del país relacionados con la historia del café y de la presencia francesa en la nación. Algunas referencias obligadas son los Protocolos Notariales, Juzgado de Primera Instancia… en estos documentos se ve, por ejemplo, la relación de los franceses y las fincas, la información de los cafetales, los lugares de venta del café, las fincas rústicas y urbanas, entre otros muchos detalles”.

Sánchez Falcón resaltó, además, el trabajo minucioso que hoy se realiza en el Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero y en especial del proyecto Los Caminos del Café, financiado por la Unión Europea, la fundación Malongo y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba.

Cuarteto de cuerdas Arcos. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra
Cuarteto de cuerdas Arcos. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra

José Pascual Varona adelantó, además, que la entrega de la tertulia, del mes de febrero, estará dedicada a la historia de la radio en Santiago de Cuba y tienen la intención de transmitirla, en vivo, por las ondas de la CMKC, emisora provincial de la urbe.

El trovador santiaguero Rubén Lester compartió con el público la peculiar picardía que caracteriza su obra. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra
El trovador santiaguero Rubén Lester compartió con el público la peculiar picardía que caracteriza su obra. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra

La peña “Desempolvando” de manera habitual combina la ciencia de la archivística, con las indagaciones históricas, y la creación de artistas del patio. En esta ocasión acudieron a la cita la declamadora Georgina Soler, el violinista Omar Estable, el cuarteto de cuerdas “Arcos”, además del trovador Rubén Lester, que interpretó el tema “Sorbito de Café” y la decimista Magdalena Cabrera regaló una de sus creaciones.

La decimista Magdalena Cabrera leyó una de sus obras, en este caso, una dedicada al café. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra
La decimista Magdalena Cabrera leyó una de sus obras, en este caso, una dedicada al café. Foto Edgar Brielo Maranillo Sierra

“La Magia del Café”

(1)

En la tierra más caliente

La piel se nos ha tostado,

Del sol y el café colado

Que le fascina a la gente,

Donde quiera está presente

Y el médico lo receta;

Con chícharo es buena dieta,

Es más barata la taza:

¡Y para alegrar la casa

Se mantiene en la libreta!

(2)

Hay quien no puede vivir

Sin prender su cafetera,

Las mujeres como hogueras,

Que prefieren no dormir.

Para una guardia cumplir

Siempre el café es oportuno,

En la calle y en el desayuno,

Contra dolor de cabeza…

¡Para una buena “limpieza”…

Y en los velorios, el uno!

(3)

Sabemos que el buen cubano

Con ciertos vicios se alienta,

Paco, abuelito de ochenta

Baila el son, y fuma habano.

Pepillo de carro y guano;

Y a pululu se le ve;

¡Con una nena se fue,

En busca del paraíso:

Y con presión en el piso

Pedía viagra, y café!

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