Tal vez por la familiaridad y el cariño que se respiran en el Café Express La Modelo, ubicado en el municipio de Fomento, en la provincia de Sancti Spíritus, es que este lugar recibe cada día cientos de personas, quienes tienen el fin único de conocer el sitio cuya fama ya lo precede por toda la geografía espirituana e incluso más allá.

¿Cuál es el secreto de tanto éxito?, inquiere esta reportera. “La magia del corazón”, responde sencillamente Ramona Bécquer, administradora del establecimiento, el cual pertenece al Grupo Empresarial de Comercio y Gastronomía de la región fomentense.

“Somos un colectivo muy unido y existe un sentido grande de pertenencia con este centro, además de que tenemos una alta responsabilidad con lo que hacemos”, refiere Ramona, educadora de alma y de profesión y que azares de la vida asumió la dirección de La Modelo al inaugurarse esta entidad, hace ya casi ocho años.

Y es que nadie puede evitar subir hasta el segundo piso y constatar allí el porqué de ese prestigio; sin embargo; la respuesta es sencilla y se descubre al instante cuando un colectivo joven da con amabilidad la bienvenida a todo aquel que llega al Café Express.

“Cada vez que se abre esa puerta hay un corazón generoso y un cariño a la hora de tratar a las personas, y ese amor no solo es para el lugareño, sino para cualquier persona de Cuba entera”, asegura con orgullo bien merecido Bécquer, oriunda de Trinidad pero bautizada ya como fomentense.

Rodeada en su mayoría de jóvenes, cuyo promedio de edad es de 25 años, esta mujer asume el entrenamiento de sus niños, como les llama cariñosamente a quienes trabajan con ella.

“Gran parte del colectivo no son graduados de escuelas de la especialidad, es decir, tiene l noveno grado o el grado 12; de ahí que cada mes los prepare sobre Administración, las normas de cortesías y de servicio para atender a los clientes”, explica.

“No obstante, este colectivo ha demostrado que un centro gastronómico estatal puede estar a más altura de uno privado, y lo digo sin desdeñar a nadie, porque cuando se hacen la las cosas con la constancia y el estímulo necesario se puede lograr todo lo que hemos hecho, principalmente la gran aceptación de los usuarios”, expresó Ramona a OFERTAS.

Definidos como una gran familia, donde cada uno se apoya en sus compañeros, estos muchachos trabajan muchas veces más allá de la hora del cierre, a las 10 de la noche, porque tienen la divisa de que mientras haya clientes, las puertas del lugar están abiertas, a pesar del cansancio diario y sin descuidar, precisamente, la modestia y simpatía en el momento de servir y atender al público.

Desde tertulias literarias hasta fiestas para niños y para toda la familia realizan los 16 trabajadores de La Modelo, quienes también se disfrazan, actúan y decoran el establecimiento cuando hay alguna festividad, porque el propósito, al decir de ellos mismos, es contagiar a los demás con la alegría y decir adiós a la tristeza.

El que viene una primera vez, vuelve una segunda, comentan los fomentenses, porque según aseveran, aquí se siente la cultura del detalle y se alivian los pesares del alma.

Quizás como referencia a la calidad de este sitio que ha honrado su nombre, hoy se dice que estos predios espirituanos tienen tres elementos relevantes para conocer: su inmenso lomerío, su historia revolucionaria y su Café Express.

Escrito por Tania Rendón Portelles y publicado en el periódico OFERTAS

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